miércoles, 19 de septiembre de 2012

Cuanto cobrar por hora cuando eres freelance

No sé si es simplemente una sensación o una realidad pero parece que cada vez hay más freelances. Muchos de ellos empujados por la situación económica actual y otros, precisamente, aprovechándola. Una de las primeras dudas que tienes cuando te haces freelance es ¿cuanto cobro por mi trabajo?

Precisamente ayer leí el artículo ¿cómo fijar mis precios? que habla sobre el tema y me he animado a dejar aquí mi punto de vista. Después de muchos años elaborando presupuestos hay una cosa que tengo muy clara: los presupuestos cerrados acaban siendo una pesadilla tanto para el cliente como para la persona que presta el servicio.

Si no quieres pillarte los dedos tienes que aplicar un sobrecoste que acaba encareciendo el proyecto (y puede hacer que no salga) y si te quedas corto la calidad del proyecto seguramente se verá afectada.

¿Como solucionarlo?


Siempre que sea posible creo que lo mejor es establecer un precio por hora y una serie de descuentos según las horas contratadas. ¿Cómo establecer ese precio? Yo recomiendo esta formula:



 Es decir, calcular los ingresos que necesites para pasar el mes (n) y lo que quieres que sobre para tu bolsillo (m) y a esto aumentarle el % que pagas a hacienda en concepto de IRPF (i). Esta cifra divídela por cuantas horas quieres trabajar al mes (h) teniendo en cuenta las horas perdidas en gestiones (g), auméntala un % para imprevistos (d) y ya tienes tu precio/hora. Pero aquí no acaba la cosa... o le sumas un % más o te encontrarás que no puedes hacer vacaciones (v) :-D

Análisis de las variables


Ahora sólo queda darle valores a las variables:

 La n depende muchísimo de cada uno, lo gastos más típicos son: cuota de autónomos, alquiler de oficina, internet, móvil, hosting, gestor, etc. Vamos a poner que estos gastos ascienden a 1.000€.

 La m también depende del nivel de vida que tengas (casa, coche, ropa, comida, ocio) y el que quieras alcanzar. Pondremos estos gastos en 2.000€.

 Actualmente el IRPF está al 21% así que de lo que cobres te podrás quedar con un 79%. Es por esto que deberás multiplicar la cifra anterior por 1,27 (el resultado de dividir 1 entre 0,79) (i). Con los números que estamos manejando de momento nos queda un nominador de 3.810.

 En cuanto a las horas a trabajar al mes (h) vuelve a ser algo muy personal. En este caso tendré en cuenta 8 horas al día por 21 días laborables al mes (365 días al año, entre 12 meses, entre 7 días por mes por 5 días laborables a la semana). El valor en este caso sería de 168 horas.

 Las horas dedicadas a gestiones (g) dependen de muchos factores: el volumen de horas que trabajes, del número de clientes que tengas, la idiosincrasia de los mismos y los servicios que tengas contratados (facturación, presentación de impuestos...). A modo de ejemplo tendré en cuenta que por cada hora trabajada hay 20 minutos de trabajo de gestiones con lo que el valor de g será de 0,77 (1-20/60). El denominador h*g sería de 129,36 horas. Haciendo la división nos quedaría un precio hora de 29,45€.

 La variable de imprevistos (d) es necesaria para cubrir gastos no previstos (reparaciones de equipo informático o adquisición de nuevo equipo) y horas no facturadas (reuniones imprevistas, emergencias...). Cuanto más aumentes esta variable más te desvías del precio justo pero más cubierto estás. Si eres una persona muy previsora y sueles tenerlo todo bajo control puedes aplicar un porcentaje del 5%. Si eres muy flexible en cuanto a horas "extras" puedes aplicar un 15%. Para nuestro cálculo utilizaremos un término medio, 10% así que multiplicaremos el precio hora por 1,10, quedando esta a 32,39€.

 Finalmente hay que tener en cuenta que si quieres tener "vacaciones" deberás multiplicar este precio por los días que tengas previsto no trabajar. Si quieres hacer aproximadamente un mes tendrás que darle un valor de 1,09 a la variable v (365/365-31). En nuestro caso nos quedaría un precio final de 35,31€/hora.

Packs, descuentos...


Partiendo de este precio/hora es bueno no ser cerrado y tener cintura, ofrecer descuentos para la prueba de tus servicios y ser flexible según el potencial del cliente. También es habitual hacer descuentos por contratar un volumen grande de horas. De este modo sacrificas algo de margen pero te aseguras un mínimo de ingreso.

 Finalmente algo que he aprendido a fuego: mejor pedir demasiado y que no te cojan un proyecto a pedir demasiado poco y que te lo cojan... ¿Que te parece esta fórmula? ¿Cuadra con lo que sueles pedir?

miércoles, 21 de marzo de 2012

El contenido contextualizado es el rey

Durante años el contenido era el rey en Internet. Proporcionarle un buen contenido a tus usuarios propiciaba el mantenerles enganchados a tu página por unos cuantos buenos minutos, asegurarte que volvían en unos días, conseguir algunos enlaces a tu web y darle un empuje extra a su posicionamiento en buscadores.

 En estos momentos no basta sólo con tener un buen contenido y publicarlo, tienes que elegir además en qué canales hacerlo. No se trata sólo de colgar el artículo en tu web e incluirlo en la newsletter, ahora también tienes que valorar en cual de tus perfiles de las redes sociales incluirlo. 

¿Porqué no podemos incluirlo en todos los perfiles indiscriminadamente si los usuarios de un proyecto correspondan a un sólo perfil? Debemos tener en cuenta que el contexto, donde se encuentra el usuario en ese momento, influye en su comportamiento. Es decir, al igual que tu sigues siendo la misma persona cuando estás pasándolo bien con tus amigos o cuando estás en una entrevista de trabajo seguramente tu conducta no es la misma y no prestas atención a las mismas cosas.

 De este mismo modo, un usuario no tiene el mismo comportamiento ni busca las mismas cosas cuando visita tu portal, cuando está leyendo los artículos en tu blog, cuando le llega un tweet tuyo o cuando ve una de tus publicaciones en Facebook. Nos encontramos, entonces, con una nueva variable a tener en cuenta: el contexto. Este contexto hace que el mismo contenido que genera decenas de interacciones en Facebook apenas tenga repercusión en Twitter.

Este contexto propicia que el mismo contenido que recibe unos cuantos comentarios en tu blog genere un par de bajas en tu página en Facebook. Así que ya no es suficiente generar buen contenido, además tienes que pensar dónde vas a publicarlo. ¿Cómo tomar una decisión? Hay varios métodos que pueden utilizarse: prueba y error, comparación con la competencia, seguimiento de páginas populares, encuestas a tus usuarios, etc. Lo mejor es mezclarlos todos y medir los resultados para poder valorar cada una de las decisiones tomadas.

 Ok. Ya tengo el contenido, he hecho las pruebas y ya sé donde publicarlo... ¿le doy al botón de "enviar"? ¡Alto! Esto no acaba aquí... ahora tienes que pensar cuando vas a publicarlo. ¿Continuamos en otro artículo?