En las oficinas de HabitatSoft situadas en Granollers, una pequeña ciudad de la periferia de Barcelona, había una gran expectación. Kike, responsable de sistemas, y Sergio, responsable de proyecto habían llegado enfundados cada uno en un elegante traje hecho con las telas más preciosas y bordado con oro, algo no habitual en ellos.
Sus compañeros empezaron a arrodillarse a su paso, deslumbrados por su presencia sobrecojedora. No obstante su estancia en las oficinas fue corta esa mañana: tal y como llegaron cogieron un par de cosas y se fueron, apenas sin mediar palabra. No podían arriesgarse a que una filtración arruinara la compra que llevaban semanas negociando con sudor y lágrimas.
Todo empezó meses atrás cuando el director general de HabitatSoft recibió una llamada urgente de uno de sus proveedores. El dominio pisos.com estaba a la venta y quizás podía interesar a la empresa. En esos momentos el dominio utilizado para el portal inmobiliario utilizado era SacaCasa.com, un nombre que no gustaba demasiado. De hecho aún no se sabe quien tomó la decisión de utilizar ese dominio aunque se rumorea que fue un oráculo formando por los viejos más sabios del lugar.
El director general lo consultó con la empresa matriz y, tras recibir el visto bueno, Sergio recibió ordenes para negociar una posible compra del dominio. Fueron unas negociaciones complicadas que duraron más de tres meses, lidiando con los hombres de negocio más despiadados del país y estando el acuerdo a punto de romperse en varias ocasiones. Fue un trabajo duro y constante que se realizó durante el verano de 2008, llegandose incluso a negociar desde alta mar, a bordo de uno de los yates más lujosos de todo el Mediterraneo.
Finalmente se llegó a un acuerdo. Kike y Sergio, junto con el director general y el director financiero, fueron a firmar la compra del dominio en un despacho de abogados situado en la última planta del edificio más exclusivo de Barcelona, protegido por los mercenarios más implacables. Tal era el nivel de secretismo que hasta ese momento se había estado utilizando un nombre en clave (pepito.com) para evitar desvelar el dominio, incluso con los proveedores de hosting que debían configurar los servidores para el cambio de dominios. No podía correrse el riesgo de que saltara la liebre y otro comprador entrara en las negociaciones. Incluso después de la firma Sergio y Kike no podían desvelar información sobre la operación a sus compañeros, ya que debían esperarse a que se hiciera oficial.
Si vas a las oficinas de HabitatSoft y preguntas por esta historia algunos dirán que nunca sucedió, otros sólo reconocerán parte de ella, pero sólo unos pocos saben toda la verdad.
Gracias a Kike, Victor, Sergio, Alba y Raquel por contarme su visión de lo sucedido. Ahora te toca a ti separar la realidad de la ficción...
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